· 6 min de lectura · Automatización
Los pedidos entran por email y alguien los teclea. Las cuatro vías para conectar un agente de IA a tu ERP, con plazos, precios y lo que aún no funciona.
Alguien de tu equipo escribe esto en Google un martes a las ocho de la tarde: "conectar IA con ERP". Y lo que sale son consultoras hablando de transformación digital y hojas de ruta a tres años.
Vamos al grano. Sí se puede. No hace falta cambiar de ERP. Y el precio y el plazo son bastante más concretos de lo que te han contado.
Tu ERP funciona. Lleva años funcionando. El problema es el tramo anterior: el pedido llega por email, en PDF, en un Excel del cliente, por WhatsApp o por teléfono, y alguien de administración lo lee y lo teclea.
Los rangos que se publican en el sector español para ese tramo son consistentes: entre 4 y 10 minutos por pedido de transcripción manual, con una tasa de error de grabación del 1 al 4 %. Haz la cuenta con tus números. Sesenta pedidos al día a seis minutos son seis horas diarias de picar datos: unas 1.320 horas al año, que a 25 €/hora son 33.000 € anuales en teclear cosas que ya venían escritas.
Y eso sin contar el otro coste, el que no aparece en ninguna nómina: el pedido que entra a las 18:30 y se graba mañana. El cliente que llama a preguntar. La referencia mal tecleada que se descubre en el muelle.
Aquí está la parte que nadie te explica claro. Un agente de IA no "se integra con tu ERP" por arte de magia: entra por una de estas cuatro puertas, y cuál te toca determina el precio y el plazo.
1. API REST documentada. La puerta buena. El agente crea el pedido igual que lo haría tu portal de cliente, con un usuario propio y permisos acotados. Business Central, Odoo y Holded están aquí.
2. Acceso directo a la base de datos. Funciona, pero exige criterio: escribir en tablas sin pasar por la lógica del ERP es la forma más rápida de corromper datos. Se usa en lectura casi siempre, en escritura casi nunca.
3. Importación de ficheros. El ERP no abre API, pero sí traga un fichero con formato. Menos elegante, perfectamente sólido. Es el camino habitual en A3 y en algunas versiones de Sage.
4. Interfaz de usuario (RPA). El agente maneja las pantallas como una persona. Último recurso: es lo más frágil y lo que más se rompe cuando el proveedor actualiza. Pero para un ERP propio de 2009 sin API, a veces es lo único.
Traducido a esfuerzo: Business Central, Odoo y Holded son terreno cómodo. Sage 200/50 y A3, terreno medio, según versión y si está en la nube o en un servidor de la oficina. Un ERP propio o muy antiguo se puede hacer, pero suma entre un 30 y un 50 % al presupuesto, porque el trabajo se va a construir la puerta en vez de a cruzarla.
Primera pregunta útil, entonces, no es "¿qué IA uso?". Es "¿mi ERP tiene API documentada?". Con esa respuesta ya sabes en qué liga juegas.
Nada de caja negra. El flujo es este y conviene entenderlo porque es donde se decide si el proyecto sale bien:
Fíjate en el paso 4. No es "la IA sustituye a administración". Es que administración deja de teclear el 80 % y se dedica al 20 % que requiere criterio.
Lo que se ve en implantaciones de este tipo en el mercado español, hoy:
Esta parte se la saltan casi todos, así que la ponemos entera:
Regla de oro que aplicamos siempre: el agente propone, la persona firma lo dudoso. El día que alguien te venda lo contrario, ata la cartera.
Desde el 2 de agosto de 2026 son exigibles las obligaciones de transparencia del Reglamento Europeo de IA. Traducido a tu caso: si el agente habla con tu cliente (WhatsApp, email de respuesta, teléfono), tiene que quedar claro que es un sistema de IA. Un agente que solo lee pedidos y los mete en tu ERP no es un sistema de alto riesgo y no te mete en el régimen pesado del reglamento; sí lo son, por ejemplo, los sistemas que se usan para seleccionar personal. Consúltalo con tu asesor antes de dar nada por hecho, pero no dejes que te vendan miedo regulatorio para inflar un presupuesto.
Si haces solo el punto 1 y el punto 3, ya tienes más información que la mayoría de empresas que arrancan un proyecto de IA.
¿Quieres que lo miremos contigo? En MALDITAIA hacemos una consultoría gratuita de 30 minutos: repasamos tu flujo de pedidos, miramos qué puerta abre tu ERP y te decimos con qué números sale y con cuáles no. Si no sale, te lo decimos igual y no te cobramos por descubrirlo.
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