· 6 min de lectura · IA para Empresas
Gartner calcula que solo unos 130 de los miles de proveedores de IA agéntica son reales. Ocho preguntas que descartan al resto antes de firmar.
El comercial de tu futuro proveedor de IA te enseña una demo preciosa. El agente lee un email, saca las líneas del pedido y las mete en el ERP en tres segundos. Preguntas si funciona con el tuyo. Te dicen que sí, que se integra con todo. Firmas. Seis meses después sigues teniendo a dos personas tecleando pedidos y una factura pagada.
Elegir proveedor de IA hoy se parece más a comprar un coche de segunda mano que a comprar software. Casi nadie miente del todo, pero casi todo el mundo enseña lo que funciona y calla lo que no. Estas ocho preguntas no garantizan un buen proyecto. Lo que hacen es descartar rápido a los que no tienen nada debajo del PowerPoint.
Gartner le ha puesto nombre: agent washing. Coger un chatbot, un flujo de RPA o un asistente de los de toda la vida, ponerle la etiqueta de "agente" y venderlo como si razonara. En su nota de prensa de junio de 2025, la consultora estima que de los miles de proveedores que se anuncian como IA agéntica solo unos 130 lo son de verdad, y predice que más del 40% de estos proyectos se cancelarán antes de que acabe 2027: costes que se disparan, valor de negocio poco claro y controles de riesgo insuficientes.
El informe del MIT The GenAI Divide, de agosto de 2025, llega por el otro lado. Sobre 300 implantaciones analizadas, 150 entrevistas a directivos y 350 empleados encuestados, el 95% no encontró retorno medible en la cuenta de resultados. Antes de usar esa cifra como arma: no dice que la tecnología no funcione. Dice que los pilotos no llegan a producción porque nadie los integra con los sistemas y los procesos que ya existen. Y trae un dato que me obliga a ser honesto aunque no me convenga: en ese mismo informe, los proyectos hechos con un socio externo tuvieron el doble de tasa de éxito que los montados solo con equipo interno.
O sea, que el problema casi nunca es el modelo. Es el encaje. Y el encaje se pregunta antes de firmar, no después.
No es una pregunta, es una prueba. Mándale veinte pedidos reales tuyos, con sus faltas de ortografía, sus fotos de albarán torcidas y esa nota de voz de tres minutos del cliente de siempre. Si la demo solo funciona con los ejemplos del proveedor, no has visto un producto: has visto un vídeo.
Lo que buscas no es que acierte el cien por cien. Es ver en qué falla y si te lo cuenta él o lo descubres tú.
Hay tres respuestas posibles: API, base de datos o fichero intermedio. Las tres valen. La que no vale es "ya lo vemos en la fase de integración". Si tu ERP es de los cerrados, esa frase significa seis meses de correos con el partner del ERP y un sobrecoste que todavía no está en tu presupuesto. Lo desarrollamos en su día en el artículo sobre cómo conectar la IA con tu ERP sin cambiar de ERP.
Un agente que mete pedidos tiene que convertir "garrafa de cinco de virgen" en un código de artículo. Pregunta contra qué lo cruza y qué hace cuando duda. Si la respuesta es "usa IA", falta media respuesta.
Esto suele destapar un trabajo que no es del proveedor sino tuyo: limpiar el maestro de artículos antes de automatizar. Mejor saberlo en la reunión comercial que en la semana tres.
La pregunta que más separa a los serios. Un sistema útil tiene un umbral: por debajo de cierta confianza, para y pregunta a una persona. Un sistema peligroso siempre elige la opción más parecida y sigue adelante. El error no salta en pantalla, sale en el albarán.
Pide ver la pantalla de revisión. Si no existe pantalla de revisión, el proyecto no está terminado.
Aquí se cae bastante gente. Necesitas el contrato del artículo 28 del RGPD, la lista de subencargados y saber dónde se procesa. El Dictamen 22/2024 del Comité Europeo de Protección de Datos, de octubre de 2024, deja claro que tú, como responsable, debes tener disponible en todo momento la identidad de toda la cadena de encargados y subencargados, no solo del que te factura, y que la obligación de verificar sus garantías existe con independencia del riesgo del tratamiento.
Traducido: si tu proveedor no sabe decirte qué empresa hay por debajo de él, el problema legal lo tienes tú. Lo contamos entero en si es legal procesar facturas con IA.
Los prompts, las reglas de negocio, el diccionario de sinónimos de tus clientes, el histórico de decisiones. Todo eso lo has pagado tú en horas de tu gente. Que salga por escrito en qué formato te lo devuelven y en cuánto tiempo. Un "te exportamos un CSV" es mejor que un silencio.
Pide el coste de implantación, la cuota y el coste por documento procesado por separado. Después haz el cálculo con tu volumen de un mes punta, no con el volumen medio. Los proyectos que Gartner ve cancelarse por "costes que se disparan" casi siempre se firmaron con la cuenta del mes tranquilo.
Si el agente que mete tus pedidos se cae un viernes por la tarde, el lunes tienes a administración con la carga de tres días. Pregunta el horario de soporte real, el tiempo de respuesta comprometido y qué pasa mientras tanto. La respuesta correcta incluye un plan manual de emergencia, no una promesa de que no va a pasar.
Un proveedor puede contestarlas todas bien y el proyecto encallar igual. Estas ocho preguntas filtran el humo, no garantizan el resultado. Lo que suele decidirlo de verdad es quién pone las horas por tu lado: alguien de administración que conozca los casos raros y pueda dedicarle un par de horas a la semana durante el arranque. Si nadie tiene esas horas, el mejor proveedor del mercado tampoco lo salva.
Y hay una respuesta honesta que deberías premiar en vez de castigar: "esto no te lo automatizo". Si un proveedor te dice que sí a todo, no es que sea muy bueno. Es que aún no ha mirado tus datos.
Coge las ocho preguntas, mándaselas por email a los dos o tres proveedores que tengas encima de la mesa y dales una semana. No hace falta reunión. Lo que llegue por escrito ya te ordena la lista: el que contesta con concreción y el que contesta con adjetivos se distinguen a la primera lectura.
Si lo que te interesa es la captación de pedidos, en la página del agente de pedidos de email y WhatsApp al ERP están contestadas casi todas desde nuestro lado, por si te sirve de patrón de comparación.
Y si prefieres empezar por el otro extremo —saber qué procesos tuyos aguantan un agente y cuáles no antes de hablar con nadie—, la auditoría gratuita de treinta minutos es justo eso: miramos tus pedidos, tus presupuestos o tus incidencias y te decimos qué se automatiza, qué no y por dónde empezaríamos. Sin compromiso y sin PowerPoint.
Transparencia: este artículo contiene partes generadas con un agente de IA de MALDITAIA y se ha publicado con aprobación humana. Predicamos con el ejemplo.
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